General Mundotoro Noticias

‘El mejor homenaje al toro es entregarte hasta su mismo límite: el de la vida’

. ‘El San Isidro pasado fue tan sólido como sordo, pero Madrid tiene memoria: ayer me esperó y supo verme’

.‘Se busca la transmisión por la movilidad, pero tiene más emotividad el toro por su ritmo y temple, aunque sea de uno en uno, que por la repetición’

. ‘La mejor recompensa de ayer no fue para mí, fue ver felices, emocionados, al salir de la plaza, a todos aquellos que saben de mi lucha todos estos años y que los he hecho sufrir muchos días’

. ‘Elegir a Nacho de la Serna fue una liberación, porque no buscaba a una persona que me diera contratos, sino a alguien que sumara en mi toreo’

Fortes torea con la zurda al tercer ‘Victorino’ de ayer, en Madrid I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Reconfortado. Tranquilo ya en Málaga. Más relajado que otros años en el albor de la Semana Santa, sin ese Sábado de Gloria en el quicio de los miedos, Saúl Jiménez Fortes atiende la llamada de Mundotoro minutos después de ver pasar la imagen de la Virgen de Gracia y Esperanza. Esta vez ha cambiado el faldón bajo el paso por un balcón frente a la Alcazaba y el Teatro Romano. Otra perspectiva, pero idéntica devoción. Intacta. Como su afición. Sin mácula, pese a esa dureza del toro que pocos han sentido como el joven malagueño en los últimos años. A prueba de cornadas, su toreo fue la roca de la fe en un peregrinaje que, ayer, en Las Ventas, por fin encontró la tierra prometida. ‘Sentí sensaciones que hicieron que mereciera la pena todo, no pienso en que el toro, por fin, me devolvió algo después de años tan duros, porque la mejor recompensa de ayer no fue para mí, fue ver felices, emocionados, al salir de la plaza, a todos aquellos que saben de mi lucha todos estos años y que los he hecho sufrir muchos días’, comenta con la paz interior que otorga ser el primer nombre propio del 2018 en Madrid. Una oreja de ley y la Puerta Grande al fino filo de una espada.

‘Sí vi un premio y unanimidad lo que sucedió ayer, porque, aunque sentía que Madrid me apoya y entiende mi trayectoria, mi concepto, no había podido verme en esa dimensión de este Domingo de Ramos’, prosigue Fortes echando la vista atrás, ‘había tenido un San Isidro 2017 muy sólido, pero sordo, no hubo materialización más allá de esa seriedad y claridad de ideas, pero Madrid tiene memoria y lo demostró ayer, me estaba esperando y supo verme, aunque también pasaron cosas lógicamente, había expectación, en cuanto hice el quite por chicuelinas al primer toro de Pepe Moral, sentí que la gente ya se había metido en mi tarde’.

Su tarde, más allá del triunfo, trajo un torero nuevo. Un concepto cargado de suavidad y temple con las telas. Su mejor versión hasta la fecha: ‘Quise ser torero para ralentizar las embestidas y sentirlas a ese ritmo de ayer, porque me llenan el alma, así que me siento un privilegiado después de las dos faenas de ayer y, más aún, en un escenario de lujo como Madrid, te olvidas de todo, y eso es más importante que el propio triunfo por mucho que, como en mi caso, haga falta’.

Pero, ¿cuál es el punto de partida, el germen de esta versión 2.0 de Fortes? El costasoleño lo tiene muy claro. Todo surgió en los meses posteriores a la gravísima cornada sufrida en Vitigudino. ‘El cambio nace después de ese percance tan fuerte, en la reaparición ya vi que había una evolución en mí, que aquello no era sólo un cambio de nombre en los carteles, acepté el altísimo precio de todas esas cornadas tan duras y aposté por torear para mí… Ya se pudieron ver algunos fogonazos de este mismo concepto de ayer con aquel ‘Ropavieja’ de Torrealta que me brindó el Capote de Paseo de Málaga, el año pasado en varias tardes… El invierno me ha servido mucho y ahora creo que lo he afianzado’, echa la vista atrás sobre ese caleidoscopio de emociones que guarda en el esportón pese a sus 28 años recién estrenados.

Fortes, sin necesidad de preguntar por ese estoico peaje de sangre, ahonda en la justicia que acaba otorgando el toro. ‘Creo que me lo lleva tiempo devolviendo, fue un regalo volver a torear y yo siempre se lo he entregado todo sin nada a cambio, porque el toro entrega su vida, han entregado muchísimos ejemplares su bien más preciado, y, por tanto, el mejor homenaje tuyo hacia el toro es también entregarte tú al máximo, hasta ese límite si es necesario, debemos hacerlo, aunque sepamos también que podemos perderla’, reflexiona en voz alta.

Otro bastión en el gratísimo sabor de boca que rezumó el toreo de Saúl este Domingo de Ramos señala directamente a Nacho de la Serna, su nuevo apoderado. ‘Con él he ampliado mi Tauromaquia, hemos hablado y meditado mucho de toros estos meses de invierno, es un gran estudioso del toreo y mejor aficionado, capaz de matizar y sentir esta profesión más que algunos matadores, sabe mucho y tiene el conocimiento del que lo ha sentido como suyo, porque en su día fue uno de nosotros, no buscaba a una persona que me diera contratos, sino a alguien que sumara en mi toreo’, describe alabando la figura de su flamante mentor.

‘Estoy muy contento de haber podido hacer esa apuesta por él, de tener la libertad de escoger a una persona que se sale de los cánones de este mundo, sólo buscaba una persona afín a mi vocación a y mi mismo sentimiento, porque si me aporta ese extra a mi toreo, los contratos irán llegando en consecuencia, me siento muy identificado con él, como también con la vuelta de José Antonio (Carretero) a mi cuadrilla, estoy encantado de tener a los dos a mi lado’, agradece.

Los días antes de este gran manojo de sueños, ilusiones, miedos y noches en vela llamado Madrid, Fortes reconocía que tenía ‘una corazonada desde el Otoño pasado con esta corrida de Victorino Martín en Madrid’. ‘Desde que acabó la temporada le vine dando vueltas a que había que estar, he pasado varios años en casa de Victorino, matado varios toros a puerta cerrada, también estuve allí tentando de novillero… Siempre las sensaciones fueron muy intensas, esas embestidas me generaban un sinfín de atracciones, por ello, en la encerrona del año pasado en Málaga, tenía claro que quería un toro de esta ganadería y luego el resultado también acompañó, por ello, desde que supe que iba a lidiarse en la apertura de la temporada, me interesó, lo mejor es que casi sin buscarla vino a mí la oportunidad, porque, gracias a ese grato sabor de boca del San Isidro anterior que hemos hablado, había apetito por verme de nuevo en Las Ventas’, relata satisfecho del desenlace final.

Y volvió a salir cara. ‘El toro de Victorino Martín tiene una intensidad diferente, transmite para bien y para mal, si tienes paciencia y cruzas esa raya de la entrega total de la que hablábamos antes, suele ser agradecido y transciende todo lo que haces delante de él, el tercero de ayer es el mejor ejemplo tuvo una embestida muy despaciosa, casi ”gateando”, ese ritmo llega al que lo ve… Se ha evolucionado mucho en la selección y, a menudo, se busca la transmisión por la movilidad, pero tiene más emotividad el toro por su ritmo y temple, aunque sea de uno en uno, que por la acometividad y la repetición’, analiza sobre la faena a ‘Mucamo‘, un cárdeno claro cornipaso de lámina.